lunes, 22 de diciembre de 2014

DESOLATION.

Se encontraba sola, pensando en que hacer para que pudiese articular media sonrisa sin que fuera forzada, pero nada, solo veía oscuridad, un mundo que no comprendía, hipocresía hasta en las personas más cercanas. Se sentía sucia, porque sabía que ella también pertenecía a esta sociedad y aunque intentase huir como tantas veces había hecho, era imposible salir. Le entró pánico por decimotercera vez aquella hora, en la que se había dado el lujo de estar sola. Le encanaba quedarse sola para no tener que fingir estar bien, pero por otra parte le horrorizaba porque sabia que su cabeza le jugaba malas pasadas. Decidió levantarse e irse a lavar la cara, ERROR, vió su reflejo, vió una cara demacrada, asolada por las lagrimas, la cara de la desesperación, de la frustración. Y volvió a derrumbarse, se preguntaba porque lloraba, porque no podía ser igual que el resto, y esa idea le dolió, ella no quería ser como los demás, pero no podía ser ella misma. Se le oía susurrar un "sé fuerte, sé fuerte" delante del espejo pero hasta ella misma sabía que no podía ser fuerte. No debería haberse quedado sóla, no debería haber pensado tanto. Los minutos pasaban pesados como horas y ella seguía mirando hacía la tenue luz que se colaba por la ventana de aquel baño, que ni siquiera era el suyo. Ojalá fuera una pesadilla, pero no, era sólo una vida más a punto de romperse en mil pedazos.